Siguen anclados mis dedos en la nuca de las praderas, rozando el salado del mar, haciendo mapa en el sudor de la arena y cerrando mis ojos en plegaria a un infinito.

Bailas?.

Solo ciñe las olas en las caderas de la brisa,
Solo reposa en mi pecho la furia de tu marea,
Solo araña mi piel en son de las dudas que han desgarrado mis intentos.
Solo baila,
Aunque desafina la guitarra,
Aunque no  hay melodía entre la arena y el sol,
solo baila,
desea un segundo ese infinito para recordar. que hay Fe.

Bailas?

Seguro tus luciérnagas cumplen ese anhelo escondido entre grietas.


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Gracias a la vida Que revolcó mi cara en la penumbra y levantó mi alma a la felicidad.