Te extrañan mis manos cansadas
Mis palabras mudas
Mis oídos extrañan tus locuras de mañana,
Tus risas, tus llantos, tus canciones desafinadas, tus susurro sonrojado, tus suspiros enfilados,  tus besos con sueño.

Tanto.

Tanto que olvido un poco sobrevivir, tanto que el día se vuelve rutinario y ordinario, tanto que apreta el pecho y ato mis manos para no ser más imprudente de lo que ya e sido.  Tanto que sentirse tonto es parte de un paisaje que se carga de grises cada vez que me haces falta. Y si preguntas, es un si.

Con los días la batalla se ve perdida, y no dejo de pensar si la guerra también la perderé,  y este instante enmarca el final de una realidad que hoy parece tan lejana, un mágico oasis que de éste lado solo queda la fiebre del sol que azota mi piel.

Y si preguntas, sigue siendo si.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias a la vida Que revolcó mi cara en la penumbra y levantó mi alma a la felicidad.