De vez en cuando caigo en la melancolía,
En el segundo que descubro tu boca con un beso,
En el instante en que tus manos descubren mi piel,
Ese milagro en que un susurro puede ser el oasis que jamás imaginé.

Tropiezo con tu recuerdo de vez en cuando,
Trato de no mirarles, de ignorarles, de dejar la música fuerte revolviendo mis pensamientos,
Y Si, ese aroma de vainillas jamás desaparece,
Está impregnado en cada poro de éste cuerpo que dejaste al partir,

Cuanta verdad dices Mistral;
-“Que me siento tan Feo sin Ti”.

Tus mariposas aún siguen vestidas de gala,
Como si supieran algo que desconozco,
Como si el tiempo solo confirme,
       Cuanto Te Quiero.

oo


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Gracias a la vida Que revolcó mi cara en la penumbra y levantó mi alma a la felicidad.