Paseando por el campo descubro que hay pasto donde no lo había, que el color de las mandarinas está menos anaranjada y si, el clima está variando de manera impresionante y entre la brisa de los arboles les puedes oír su plática de cambios.  Extraño no?, época de verano con climas de invierno tropical que hace un movimiento de etapas en todos los niveles de la naturaleza.  Que estamos haciendo?, no tenemos idea de cómo afectará el futuro la inconsciencia humana.  

Al menos una parte de ello es bueno, no verlo!.

Últimamente el paseo se hace grato con  calidez de este veranito de san juan como se dice, nublado, lluvia y sol. Todo un mismo paquete que se hace atractivo y tan dañino para quieres tenemos cosechas!.   Apresurar las cosechas no es grato para el agricultor pero muchas veces la mejor opción ante perderlo todo. 

De camino a casa unos cuantos abrazos de algunos pequeños que no están tan pequeños ya, las señoras siempre cariñosas regalándome el pancito amasado que siempre ha sido mi favorito y los buenos dulces.  Ya no se puede comer como antes, pero la comida no se desprecia, por lo cual, siendo agradecido me senté a desayunar con ellas y enterarme de algunos cambios en éste tiempo.

Volver ha sido gratificante sin dejar de extrañar a mi guapa vecina que sin duda extrañará los caramelos a media tarde, pero bien, seguro un recuerdo grato le dejé con esa barrita de chocolate en la puerta. Así como su sonrisa quedó en mi mente.

Qué más puedo decir!

Estar en casa es grato.

Estar conmigo es grato.


Estar en el campo es extraordinario. 

:)

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Gracias a la vida Que revolcó mi cara en la penumbra y levantó mi alma a la felicidad.